Liderazgo II
A pesar de que se han elaborado más teorías de liderazgo parece que hay un criterio común en que ninguna es la adecuada como norma general, sino que es el directivo-líder el que debe aplicar una u otra en función de la situación en que se encuentra.
Pero sí debe reunir una serie de cualidades o competencias que se han demostrado relevantes para la función directiva:

- Tener iniciativa y entusiasmo
- Tomar decisiones
- Saber comunicar
- Practicar el empowerment
- Integridad
- Humildad
- Cultivar su resiliencia
- Capacidad de cambio personal
En esta época de crisis la resiliencia tiene una mayor importancia tanto para impulsar un nuevo proyecto como para no hundirse ni desfallecer y buscar nuevas salidas. Soportar la presión y salir fortalecido enviando un mensaje positivo y de confianza.
Rompiendo las Reglas
“Un gerente exitoso convierte el talento de sus empleados en desempeño.” Así podría resumirse el estudio que realizaron Marcus Buckingham y Curt Coffiman a partir de encuestas a más de 80.000 gerentes tratando de identificar las claves de su éxito profesional.
Claves para conseguir esto:
- Selección basada en el talento: Hay que tratar de poner a la persona con el talento adecuado para que cumpla el rol destinado a él. Así lo aplicará de la forma más productiva.
- Marcar un límite en el control a los empleados: Si aprovechamos las cualidades singulares de cada individuo no podemos ‘alienarlas’ obligándole a hacer las cosas en la manera en que las haríamos nosotros. Hay que definir unos objetivos y dejar a cada empleado que seleccione la forma de lograrlos.
- Desarrollar fortalezas individuales: Buscar el talento de cada persona y desarrollarlo a través de la motivación.
- Encontrar la ubicación adecuada a cada persona dentro de la organización: Cuando se selecciona a alguien debe hacerse en función del talento, no a la experiencia o inteligencia del candidato. Se definen unas expectativas (no los medios para lograrlas) y se le ayuda a encontrar su lugar.
Como conclusión la gran regla que se debería romper es “Tratar a los demás como querríamos ser tratados”. Hay que tratar a cada persona como desea ser tratada teniendo en cuenta quién es.
El líder transformador
Es el que se preocupa por cambiar la organización: cultura, valores, estructura, sistemas… El liderazgo transformador está formado por cuatro elementos:
- La influencia idealizada: El líder transmite convicción, expresa confianza.
- Motivación inspirada: El líder muestra el sentido de la labor a hacer.
- Estímulo intelectual: El líder sugiere nuevas formas de pensar y de hacer las cosas.
- Consideración individualizada: Tiene en cuentas las aspiraciones, necesidades y habilidades de los demás. Promueve el desarrollo personal.
Conclusiones
Cada día se invierte más dinero en cursos de formación en este sentido (40.000 mill. de dólares en USA el último año) y hasta ahora este desarrollo se ha mostrado como una gran pérdida de dinero.
Gastar todos estos recursos en formar al 10% de la cúpula de la organización olvidándose del resto es un error. Hay que alcanzar la excelencia a todos los niveles, trabajando como equipo.
Toda situación de crisis pone en entredicho las prácticas habituales de la dirección y reclama una acción innovadora, llevada a cabo por gente capaz, emprendedora, íntegra y que genere confianza (que seguramente sea lo que más necesita la sociedad en estos momentos).
Líderes transformadores capaces de cambiar el modo de hacer las cosas, introduciendo programas de mejora continua que son la clave del éxito en las modernas sociedades.



